miércoles, 11 de febrero de 2015

INFORME: Las claves del conflicto Fútbol Modesto-Seguridad Social. Inacción federativa desde 2012



El Consejo de Ministros del 27 de abril de 2012 aprobaba el Plan de Lucha contra el Empleo Irregular y el Fraude a la Seguridad Social. Este Plan es el origen del conflicto que vive el fútbol modesto y que amenaza con un cierre patronal que auspician las Federaciones Territoriales con el apoyo de la Real Federación Española de Fútbol.

El meollo de la cuestión es que tras las inspecciones realizadas a determinados clubes, ya en 2012, la Seguridad Social detectó lo que sus inspectores consideraron irregularidades, porque el mundo del fútbol retribuía con cantidades económicas a diversas personas involucradas en los clubes, básicamente entrenadores y futbolistas, por realizar su trabajo.

En aquel momento, los clubes ya alertaban de que si se les obligaba a inscribir a los entrenadores, jugadores y resto de "empleados" en el Régimen General de la Seguridad Social, se daría una "situación insostenible" para muchos de ellos. Y no hablamos sólo de fútbol, sino que esta situación afectaría a todos los deportes.

La Ley de Emprendedores
Tras los informes de las inspecciones realizadas a determinados clubes de fútbol, el Gobierno de Mariano Rajoy decidió incluir una Disposición Adicional en la Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionaliación. Esta Ley 14/2013, publicada en el BOE el 28 de septiembre, indicaba en su Disposición Adicional 16ª lo siguiente, en relación a la actividad desarrollada en clubs y actividades deportivas sin ánimo de lucro:

En el plazo de 4 meses desde la aprobación de la presente Ley el Gobierno procederá a realizar un estudio de la naturaleza de la relación jurídica y, en su caso, encuadramiento en el campo de aplicación de la Seguridad Social de la actividad desarrollada en clubs y entidades deportivas sin ánimo de lucro que pueda considerarse marginal y no constitutivo de medio fundamental de vida.

La mecha estaba encendida, pero las federaciones seguían mirando para otro lado, tanto la Federación Española de Fútbol como las Territoriales. Eso sí, algunos clubes ya habían alertado de la importancia de esta normativa, de su trascendencia, y en determinadas comunidades, como Madrid o Andalucía, aquí con apoyo de la Junta de Andalucía, de distinto signo político que el Gobierno Central, los clubes se iban organizando y manteniendo reuniones para tratar de abordar de forma conjunta la problemática que se les avecinaba. 

Las Federaciones, por su parte, seguían la táctica del avestruz, pensando, como hasta ahora, que el fútbol es intocable y la jurisdicción que rige para el resto de los mortales, no era, ni iba a ser aplicada al planeta fútbol.

El estudio indica que los clubes deben regularizar a sus "trabajadores"
Pasados más de los cuatro meses estipulados para la realización del estudio de la situación laboral de los "trabajadores" del mundo del fútbol, el 30 de julio de 2014 los expertos de los Ministerios de Empleo y Seguridad Social y de Educación, Cultura y Deportes presentan un informe en el que concluyen que es obligatorio el contrato a tiempo parcial para regularizar la relación laboral en los clubes y asociaciones deportivas sin ánimo de lucro.

Las consecuencias del informe
A partir de aquí, el Gobierno ha visto vía libre jurídica para obligar a todos los clubes, no sólo los de fútbol, a que tengan regularizados y dados de alta en la Seguridad Social a todo aquél que reciba una remuneración económica por la contraprestación de una actividad, porque entiende que es consustancial al resto de actividades económicas y trabajadores.

Las dudas no dejaron de asaltar a numerosos clubes y colectivos. Es más, alguno de los posibles beneficiados se sentían perjudicados porque son funcionarios cuyo puesto en la Administración (militares, policías o cualquier otra actividad de carácter exclusivo), no le permitiría tener un contrato laboral con un club de fútbol, aunque fuera por horas y para entrenar benjamines, con lo que se alzaron voces en contra. 

También existe la posibilidad del acuerdo, y es que el trabajador -entrenador o futbolista- asuma que su sueldo líquido baje en beneficio del pago a la Seguridad Social, por parte del Club, y por tanto de incremento en su cotización personal, algo que, en un futuro, redundará en beneficio del propio "trabajador". 

Otras voces asumen que es lógico que si un entrenador o jugador cobra por ejercer una actividad, aunque sea en el "fútbol aficionado" haya que regular esa situación y el dinero que se mueva no sea "en negro", pero piden un Régimen Especial en la Seguridad Social, como los trabajadores del campo o las empleadas del hogar, entre otros.

No olvidemos que estamos hablando de "fútbol aficionado" donde, en teoría no debería haber contraprestación económica por realizar ningún servicio. Eso es lo que persigue, y no otra cosa, la nueva legislación, regular el dinero que se mueve en el mundo del fútbol. Y puestos en este caso, a lo mejor es la solución para que determinados clubes entren en la cuenta de que, efectivamente, se encuentran en el mundo del fútbol aficionado. Al margen de que siempre quedará la solución de que el club tenga el mismo presupuesto, aunque al jugador le llegue menos dinero líquido porque la otra parte es para pagar su seguro social.

¿Por qué se levanta la voz ahora?
Lo que parece cuanto menos sospechoso, es que sea precisamente ahora cuando las Federaciones Territoriales, auspiciadas por la Española, hayan puesto el grito en el cielo cuando esto se veía venir desde 2012. 

El trasfondo de la cuestión no es ni más ni menos que el enfrentamiento entre Ángel María Villar, presidente de la Española, y Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes que ha auspiciado esta regularización de los trabajadores en el mundo del fútbol. Un enfrentamiento que parte por la petición del CSD de la devolución del 1% del dinero de las quinielas que iba destinado, precisamente, a fomentar el fútbol base, y que la RFEF no ha podido demostrar en qué lo ha gastado (ocho millones de euros). Amén de las próximas elecciones a la presidencia de la RFEF donde Ángel María Villar va a tener un contrincante, Miguel Ángel Galán, y ganarse una cuota de votos de entre el mundo del fútbol modesto. 

Solo ver la convocatoria de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha (y las demás Teritoriales) produce cierto estupor al mezclar temas como la regularización de la Seguridad Social, los derechos televisivos o el dinero de las quinielas, que poco o nada tienen que ver. Una curiosa preocupación sobrevenida en estos temas, cuando en la Federación Española el trabajo por el fútbol modesto queda muy en entredicho, y póngase el ejemplo de la nula batalla por la unificación de los horarios de los partidos de Primera división por televisión.

Una convocatoria en la que, por cierto, no han sido convocadas las Escuelas Deportivas, que son una de las grandes afectadas en este tema.

Y sonrojo cuando hace unos días tan solo Antonio Escribano, presidente de la Federación Regional, circunscribía este problema a Asturias en aras de una "normativa regional" que en Castilla-La Mancha "no se iba a aplicar", demostrando absoluto desconocimiento del marco normativo y de la magnitud de la trascendencia real de la Ley.

¿Y los árbitros?
Este es otro tema, el de la remuneración de los árbitros, que también está sobre la mesa de la problemática y que de momento nadie ha tocado. Pero llegará.

De momento los clubes y la Federación, probablemente se sumen a la "huelga" que se ha propuesto desde otras federaciones cuando en realidad es un "cierre patronal", porque los "trabajadores" en este caso, son los entrenadores, los jugadores y demás empleados, que, de momento, no han dicho esta boca es mía.

Lo que es seguro es que el mundo del fútbol amateur, tal y como lo conocemos de "aficionados compensados" tiene los días contados, y los clubes, más tarde o más temprano, de una forma u otra, habrán de asumirlo.

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