domingo, 17 de enero de 2010

CUATRO GOLES A BALÓN PARADO. Ruiz Caba no tuvo su tarde (3-1)

El Piedrabuena consiguió tres puntos muy valiosos aprovechándose de tres jugadas de estrategia... y la mala tarde de Ruiz Caba, que pudo hacer mucho más en todos y cada uno de los goles del Piedrabuena. No se trata de cargar las tintas sobre el meta daimieleño, ni responsabilizarle sólo a él de la derrota. Pero hay que reconcoer que los dos primeros goles fueron perfectamente parables, y en un campo como "El Olivar" poner con 2-0 en contra es muy difícil de remontar, máxime cuando el Daimiel fue a Piedrabuena sin un delantero de referencia.

La efectividad verde fue total ya que el Piedrabuena consiguió tres tantos en los tres disparos a puerta (entre los tres palos) de los que dispuso. En todos ellos, el portero daimieleño, Ruiz Caba, pudo hacer bastante más. Primera parte sin ningún dominador y en la que el Piedrabuena se aprovechó de sendos regalos de Ruiz Caba para coger ventaja en el marcador. En la primera ocasión era Ramón quien a la derecha del meta, y muy escorado, algo más lejos del pico del área, lanza una falta directamente a puerta y el portero daimieleño que espera el centro y la pelota se cuela en la red, ante la alegría, local, desesperación visitante e incredulidad general.

No fue la tarde de Ruiz Caba
El gol no varió los sistemas tácticos de ningún equipo. El Piedrabuena retrasó algo más la posición de Rojas, que de inicio salió en el centro del campo. Mientras que el Daimiel mantuvo el sistema 5-4-1 hasta el segundo gol. Entonces Rubén y Valdivia adelantaron sus posiciones para convertirse en un 5-3-2. El centro del campo no existía en ninguno de los dos equipos, y quizá el equipo local conseguía llevar algo más la iniciativa o al menos sus jugadores parecían tener mejor criterio en las contadísimas ocasiones en que se tocaba el balón. En el Daimiel, ni Quesada ni el juvenil Dachu (sexto partido consecutivo con el Daimiel), parecían tener el día fino. Rubén tampoco rompía y solo Negrete, con mucho pundonor y ganas progresaba por su banda y presionaba la salida del balón verde. Valdivia jugó de delantero centro ante la ausencia de un delantero nato, y la verdad es que en esa posición pasó con más pena que gloria.

El Piedrabuena pareció sentenciar el partido en el minuto 31 cuando el ex del Daimiel, Iván Morales botó una falta desde la derecha del ataque local y Jesute remata de cabeza en el punto de penalti, adelantándose a los tres centrales blancos. El balón parece que lo atrapa Ruiz Caba pero se le escapa y entra debajo de las piernas. Es el 2-0. De nuevo desesperación visitante y alegría local en la segunda aproximación de los verdes.

Gol anulado al Daimiel
Al menos el gol sirvió para que el Daimiel espabilara. Rubén adelantó su posición y ahora sí el conjunto de Rimun, quien por fin se pudo sentar en el banquillo, fue el que empezó a tener más el balón en sus pies, siempre teniendo en cuenta de que el juego de unos y otros en todo momento fue más el del pelotazo largo que otra cosa. Pudo el Daimiel acortar distancias en el minuto 36, en un disparo sin aparente peligro de Dachu, desde fuera del área, pero a Lirio con todo a su favor, se le escapa el balón y Negrete, atento, marca gol. Sin embargo el colegiado García García lo anuló por fuera de juego a instancias de su asistente Martín Rodríguez. Desde nuestra posición es imposible pronunciarnos, al margen de que seguíamos a Dachu y la trayectoría del balón y no a Negrete. Hubo protestas en los visitantes, pero no sirvieron para nada.

Este gol anulado pudo cambiar el sino del partido pero no obstante el encuentro seguía sin un dominador claro. Los pelotazos, en busca de la vía rápida, fue la tónica de este derbi. Así en el minuto 45 Armindo, siempre muy peligroso, le ponía un balón a Juanpe que remataba de cabeza fuera por poco.

Rubén lesionado para varias semanas
Tras la reanudación mala noticia para el Daimiel, Rubén sufría un pinchazo que hace temerse lo peor porque ya venía tocado del pasado viernes y se quedaba en el vestuario sustituido por Corbacho. El delantero estará en el dique seco varias semanas. Eso sí, la entrada de Corbacho dio mordiente y profundidad a su banda. se nota que el extremo poco a poco va entrando en forma, pese a sus problemas para asistir con regularidad a los entrenamientos. El premio para el Daimiel llegaba en el minuto 52. Armindo, como siempre, botaba una falta con mucho peligro. Fran Blasco y Jesute porfían por el balón, siendo el piedrabuenero el que finalmente toca desviando la trayectoria y marcando en propia portería.

Dominio visitante
A partir de aquí el partido fue otro porque el Daimiel dominó territorialmente a su rival que parecía venirse atrás sin tenerlo demasiado claro. No es que el jugo fuese brillante, pero ahora los pelotazos y los balones divididos eran para los daimieleños que parecían llegar con más fuerza a estos compases. Pero en realidad el fruto de ese bombardeo aéreo sobre el área de Lirio apenas sí surtió efecto. Eso sí, la mejor jugada del partido la protagonizó Valdivia, sólo tres minutos después del gol del Daimiel. El centrocampista cogió la pelota en su propio campo marchándose de todo el mundo y llegando al área del Piedrabuena. La ocasión era clarísima, para el disparo o ceder a Corbacho que estaba sólo, pero se entretuvo y no se culminó una jugada que mereció el premio del gol.

Los córneres y las faltas metían al Piedrabuena en su área, que empezó a temer por el resultado ante el empuje blanco. Así Rimun decidió adelantar a Fran Blasco hasta el puesto de delantero centro para aprovechar su altura, pero los improvisados centrales del Piedrabuena (Juli y Peri) anduvieron finos a la hora del despeje.

Al Piedrabuena le quedó el as en la manga de los contragolpes. En uno de ellos logró un córner que sacó Iván Morales (el segundo de forma consecutiva) y en el segundo palo, dentro del área pequeña, es Peri quien sentencia con otro remate de cabeza ante el que Ruiz Caba tampoco estuvo nada acertado. También decir que la defensa no defendió bien y volvió a dejar que le remataran. El Daimiel nunca bajó los brazos. Trató de acortar distancias de ahí que el Piedrabuena en algún contragolpe pudiera aumentar la goleada. Así ocurrió en el 86 cuando Arroyo se quedó ante Ruiz Caba y cruzó demasiado el balón. Un 4-1 hubiese sido demasiado castigo para los méritos de unos y otros. De todos modos, Corbacho pudo hacer el 3-2 en una internada por banda pero su remate lo despejó con el pie Lirio.

Debut de David López y expulsión directa de Quesada
Destacar el debut en Tercera división de David López. Lo peor para los de Rimun es la lesión de Rubén y la expulsión de Quesada, en una acción ya en el descuento en la que García García estimó agresión del visitante cuando ya había pitado falta a favor del Daimiel, pero Quesada se revolvió, le dio un golpe a Juanen resolviendo el colegiado con roja para el daimieleño y amarilla para el local.
El Daimiel volvió a pelear con sus escasas armas hasta la extenuación, pero no fue suficiente por su escasa pegada, pero sobretodo, por la desafortunada tarde que tuvo el portero daimieleño Ruiz Caba.
FICHA TÉCNICA
3 PIEDRABUENA: Lirio, Peri, Alberto, Raúl Castillo, Juli, Cano (Arroyo min. 61), Jesute, Ramón (Juanen min. 77), Fleky (Raúl Galán min. 87), Iván Morales y Rojas.

1 DAIMIEL: Ruiz Caba, Armindo, Noel, Carlos García, Fran Blasco, Juanpe, Dachu (Pincho min. 67), Quesada, Valdivia, Rubén (Corbacho min. 45) y Negrete (David López min. 84).

Árbitro: García García, Asistido por Martín Rodríguez y Laguna Pérez. De la Delegación de Ciudad Real. Amonestaron a los locales: Raúl Castillo, Ramón, Juanen e Iván Morales, y a los visitantes, Fran Blasco, Rubén, Carlos García, Armindo y Juanpe. Expulsó con roja directa a Quesada min. 93.
Goles:
1-0, minuto 13. Ramón.
2-0, minuto 31. Jesute.
2-1, minuto 52. Jesute, en propia puerta.
3-1, minuto 81. Peri.

Incidencias: El Olivar. Tarde agradable y terreno de juego en perfectas condiciones. Unos 150 espectadores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario