domingo, 30 de octubre de 2011

Empate en un partido de rompe y rasga (1-1)


Durísimo el partido que disputó ayer el Daimiel CF en Campo de Criptana. No solo por las entradas duras, que también, sino por el ambiente y el juego subterráneo que durante los 90 minutos se puso sobre el césped artificial del Agustín de la Fuente. Ya advertíamos que este campo no se le da nada bien al Daimiel y que la afición criptana la tiene tomada con los blancos desde aqeella temporada en la que ambos equipos se jugaban el ascenso a Tercera división, la 2006/07. Hubo enfrentamiento en la grada y en el terreno de juego donde hubo entradas verdaderamente fuera de lugar. Tres jugadores locales recibieron tarjetas por entradas al mismo jugador Raúl Martín, y Gutiérrez Díaz no se atrevió a sacar la segunda a Menéndez por otra similar a las anteriores. Dachu fue expulsado por roja directa por soltar el brazo a su par, cuando este previamente le daba una colleja y le "rezaba" al oído.

Porque esa fue otra, vimos escupitajos (de Jorge a Quesada), amenazas, constantes provocaciones aprovechando "que el árbitro no me ve" entradas en plancha. Todo ello desde el 1-0 y durante la segunda parte. Las pérdidas de tiempo fueron constantes y hasta cinco jugadores locales se tumbaron en el suelo por calambres. Según su entrenador, León Pintado, "no fue una estrategia, es que mis jugadores estaban muy cansados porque han hecho un esfuerzo tremendo". Esta frase demuestra cómo se esforzó el equipo local, verdaderamente muy necesitado de puntos, ante el líder. Ya advertíamos que el derroche físico del Criptanense en la primera mitad, iba a ser prácticamente imposible de aguantar en la segunda. Así sucedió, y en la segunda parte sólo hubo un equipo, el Daimiel CF.

Pero la actitud local, que jugó al 200% no debe sorprender a nadie. El líder, el que sea, va a ser recibido así en todos los campos y va a haber que tener los suficientes arrestos y aplomo para aguantar esta presión, y quizá hay jugadores en el Daimiel CF que no están acostumbrados, por su juventud, a este tipo de situaciones. Los blancos ya suman la quinta jornada consecutiva como líderes del Grupo I de Preferente y ese desgaste, sobre todo a domicilio, puede pesar en una plantilla tan joven.

Se repite alineación por primera vez
Rimun no estuvo en el Agustín de la Fuente por un compromiso familiar ineludible. Hizo las veces de entrenador Nono. Pues bien, la principal novedad en la alineación es que por primera vez en toda la Liga el Daimiel repitió once con respecto al partido anterior. Los blancos empezaron bien con el habitual 4-2-3-1 frente a un Criptanense, insisto, metidísimo en el partido y practicando una presión agobiante desde practicamente el portero daimieleño. León Pintado impuso un 4-1-4-1, que se convertía rápidamente en un 4-1-2-3, porque los exteriores, Luismi y Mingui se incorpraban al ataque por banda con suma facilidad.

El Criptanense se fajaba bien atrás. Francis no lograba penetrar por banda y Rubio no desdoblaba, con lo que en el primer tiempo casi todo el ataque blanco fue por banda izquierda, con Moraga y Paco tratando de penetrar por el lado de Álvaro, que acabó el partido desfondado. Esas incursiones tuvieron éxito en determinadas acciones, pero faltó el remate, porque Alberto García, en la posición de delantero centro, no se sintió cómodo y cuando no estaba en fuera de juego, era superado por Menéndez y Cherra.

La presión en medio campo atascaba a Ismael y Quesada, que tuvieron dificultades para mover el balón ante un ausente Jesús. Los robos de balón eran lanzados rápidamente al punta, Jorge, un delantero bullidor que buscó siempre la espalda (y otras cosas) a la defensa blanca. Esa fue la tónica, rapidez, mucha rapidez, en el juego de ataque local, buscar siempre la espalda a la defensa local, y cierta lentitud en esta en ese tipo de jugadas, sobre todo en un Bernal algo fuera de sitio. Además de no marcar nunca bien la línea para dejar en fuera de juego a los locales.

Primeras ocasiones blancas
Pero el Daimiel, con más toque de balón que su rival, empezó a llegar con peligro. Primero fue Jesús el que agarró un disparo desde fuera del área que dejó clavado a Murillo. El portero "desvió" el balón con la mirada porque parecía que esa pelota entraba sin remisión, pero rozaba la escuadra y se iba fuera. Poco después, en el 19 una oleada atacante blanca produce un centro de Paco que nadie remata, se despeja en corto, y Francis le pega durísimo, pero donde estaba Murillo, al que prácticamente le impacta el balón para salir despedido.

Pero lo que son las cosas. En la siguiente jugada, hay una incorporación al área, muy rápida, de Juanqui, que desborda a Bernal y este pareció hacerle penalti, pero Gutiérrez Díaz dejó seguir,  y el balón le cayó a Sergio que disparó un soberbio derechazo, duro, cruzado, raso y junto al poste, que fue imposible detener al meta Maxi.

Era el primer tiro a puerta local y el primer gol, que supuso el delirio en las gradas. A partir de ahí, había que ver si el Daimiel se descomponía o si, por fin, sería capaz de levantar el partido. Cierto que el Daimiel pasó por momentos malos, que nos hacían temer lo peor, pese a que dos minutos después del gol, Alberto García dispuso de un buen balón, pero otra vez el disparo se iba demasiado al centro para propiciar el despeje de Murillo, siempre bien colocado.

Balón al larguero
A raiz de ahí llegaron los mejores momentos locales, con un Daimiel aturullado por la presión, cediendo demasiados balones atrás, y sin saber muy bien cómo salir de aquello. Tan es así que en el minuto 33, en un nuevo contragolpe rapidísimo, es Mingui el que envía un potente chut, con Maxi batido, pega en el larguero, bota fuera y se despeja el peligro en un balón que parecía gol de forma irremediable.

Esa jugada pareció despertar al Daimiel. Que trató de tocar más en el centro del campo, mientras que los locales empezaron a jugar "al otro" fútbol. Comenzaron las pérdidas de tiempo cuando el balón salía, los "rezos" al oído, las protestas al árbitro por todo, interminables caídas en cada falta... en definitiva, los de León Pintado parecían darse un respiro porque el esfuerzo físico estaba siendo tremendo. Tanta fue la falta de ritmo, que los jugadores del Daimiel decidieron no echar más balones fuera para atender a jugadores a no ser que así lo indicara el colegiado, pese a las protestas del público local.

Antes del final de la primera parte llegaba una de las mejores jugadas del Daimiel, con Alberto García cayendo a banda izquierda, gana la línea de fondo y cede atrás para que Ismael pudiera rematar, pero este no le dio bien y Murillo se hizo con el balón.

Neta superioridad del Daimiel en la segunda parte
La clave de la segunda parte iba a estar en si el Criptanense, más tosco técnicamente que el Daimiel, iba a aguantar el frenético ritmo de la primera. Si hubiera sido así, habría que darle un "once" al queipo local. Pero no. El Daimiel fue dueño y señor del segundo tiempo. El Criptanense ya no tenía fuerzas para presionar la salida del balón y Quesada e Ismael, comenzaron a aparecer. Las bandas funcionaron algo mejor y lo fundamental: los cambios mejoraron al Daimiel mientras que empeoraron al Criptanense. Faltó que Dani Gómez, renqueante, se mostrase mucho más peligroso en su zona.

La salida de Raúl Martín desarboló por completo a la zaga local, que vio como tres de sus jugadores vieron tarjetas amarillas por duras entradas al extremo visitante, e incluso Menéndez debió ver la segunda. Las faltas al borde del área se empezaron a prodigar, y ahí el Daimiel tiene un potencial enorme. Primero fue Moraga el que remataba de cabezazo soberbio una falta botada por Raúl Martín, pero ahí estaba Murillo para atrapar el balón. La defensa blanquinegra se hacía numantina por momentos, mientras que el Daimiel, haciendo gala de orgullo de líder, iba descaradamente a por el empate.

Empata el Daimiel
Al fin llegó el empate en el minuto 72 en una nueva internada de Raúl Martín frenada en seco por Diego. Tarjeta amarilla y cambio solicitado por León Pintado que veía que su jugador no podía con el daimieleño. La falta la sacó el propio Raúl Martín e Ismael, de cabeza, en el área pequeña remataba al fondo de las mallas. Nuevo gol a balón parado de los blancos que llevan ya la tira. Para Ismael es el primero de esta temporada.

Con el 1-1 se intensificó aún más el dominio blanco. Para el Criptanense el empate era una victoria, como así se celebró. Un equipo que lleva ya cinco jornadas sin perder y que lo dio todo y más en este partido. Los calambres en los criptanenses empezaban a aparecer con más frecuencia, pero ya decimos, el Daimiel no echaba la pelota fuera. León Pintado decía que no era estrategia sino que tuvo que cambiar a varios jugadores por el esfuerzo físico realizado. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Casi llega el 1-2
Y el Daimiel pudo conseguir el 1-2. Fue en una jugada de Willow por la izquierda, recién salido, que centro al área, la pelota salía despejada y Raúl Martín agarró un durísimo disparo con Murillo fuera de la portería que se colaba sin remisión en la portería, pero Simón, que acababa de salir, se interpuso entre balón y portería, y casi de espaldas, tocaba lo justo para mandar a córner pese a los gritos de ¡gol! de jugadores y parroquia visitante.

Los criptanenses tuvieron una oportunidad después, en el 77, en un balón que quedó suelto en el área y que Jorge enviaba a las nubes, fue su único disparo en todo el segundo tiempo. El Daimiel lo siguió intentando hasta el final, pese a los constantes cortes de ritmo, pero la defensa del Criptanense estuvo firme, mientras que los blancos tampoco encontraron la vía correcta del gol. El final se enturbió aún más de lo que ya estaba el encuentro con la expulsión de Dachu (llevaba 9 minutos en el campo), que respondió con un manotazo la anterior colleja y provocación al oído (una más) de su par. El asistente llamó al colegiado y el central, que actuaba de delantero, veía la roja directa en el minuto 93, mientras que el local se quedaba de vacío.

Fue un partido duro, en todos los aspectos, difícil y complicado, ante un rival que, repetimos una vez más, puso todo y más encima de la mesa. El Criptanense fue eficaz, con tres disparos a puerta, conseguía un gol y un tiro al larguero. Por su parte el Daimiel no se arrugó, ni mucho menos, lo intentó hasta el final y se repuso del gol local, pero se topó con Murillo, en primera instancia y le faltó algo más de consistencia en sus delanetros. Los blancos se vinieron convencidos de que se hizo todo por sacar los tres puntos en un campo que, de esforzarse así siempre, va a ser difícil para todos los equipos. Es, lo que se dice, un punto "muy currao". El Daimiel CF seguirá líder por quinta semana consecutiva.

FICHA TÉCNICA

1 CRIPTANENSE: Murillo, Menéndez, Miguel Díaz (Álex, min. 60), Álvaro, Cherra, Sergio Madrid (Alberto, min. 87), Luismi (Diego Simón, min. 75), Mingui (Barrios, min. 84), Jorge, Juanqui y Diego Ramos (Lara, min. 72).

1 DAIMIEL: Maxi, Rubio, Moraga (Pedrero, min. 91), José Carlos, Bernal, Quesada, Paco (Willow, min. 76), Francis (Raúl Martín, min. 62), Alberto García (Dani Gómez, min. 45), Jesús (Dachu, min. 84) e Ismael.

ÁRBITRO: Gutiérrez Díaz, asistido en las bandas por Díaz Tendero y Gallego del Álamo. Había mucho que pitar y se inhibió en casi todas las trifulcas. Enseñó tarjetas amarillas por el Criptanense a Cherra, Mingui, Álvaro, Menéndez y Luismi, a este cuando ya había sido sustituido y estaba en el banquillo. Por parte del Daimiel vieron amarillas Alberto García, Paco, Jesús y Moraga. Expulsó con roja directa a Dachu, en el minuto 93.

GOLES:
1-0, minuto 20. Sergio Madrid.
1-1, minuto 72. Ismael.

INCIDENCIAS: Campo de Fútbol "Agustín de la Fuente". Partido jugado en la tarde del sábado. Unos 300 espectadores en la grada, con presencia de afición daimieleña. Ambiente muy caldeado y algunos enfrentamientos desagradables entre ambas aficiones. Césped artificial en aparente buen estado. Tarde muy agradable.








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