martes, 3 de marzo de 2015

Escudero Marín pitó el Cádiz, 2-Melilla, 0



Cualquier equipo que hubiera fallado las ocasiones que ayer tiró a la basura el Cádiz no habría sumado los tres puntos, pero el equipo amarillo funciona como un martillo pilón que no para de golpear hasta conseguir el objetivo. La mentalidad ganadora es de tal calibre que la victoria ante un combativo cayó por su propio peso cuando la amenaza del empate empezaba a pesar como una losa. Jona marcó de penalti a falta de menos de un cuarto de hora para el final y Kike Márquez redondeó la fiesta con un golazo de libre directo en la prolongación. Tres puntos más que mantienen a la escuadra gaditana en lo más alto de la clasificación cuando restan 11 jornadas para el epílogo del campeonato. Lo que pudo haber sido un partido de guante blanco, de haber entrado con antelación alguna de las claras oportunidades generadas, se convirtió en una victoria agónica de un conjunto que demostró que sabe apretar los dientes cuando es necesario. No es normal que los tres artilleros fallen el mismo día las ocasiones ayer erraron Juan Villar, Jona y Airam antes de perforar la portería.

Fue un triunfo cimentado sobre el soporte del sufrimiento, labrado a base de un trabajo persistente dificultado por el buen hacer de un Melilla que demostró su dulce momento de forma, aunque con el pecado de no hacer el más mínimo daño en ataque. Una vez más, el paso por el vestuario sirvió para que el Cádiz cambiase de cara tras el descanso y sacase a relucir su mejor versión, minada por el desacierto en el remate hasta el fatídico minuto 76. Le costó entrar en juego en la primera mitad lastrado por la presión arriba de los azulinos, dueños además de la parcela ancha gracias a la templanza de David Sánchez y a la efectividad a la hora de anular a Juanma Espinosa. Y cuando el cerebro cadista está desactivado, el equipo lo nota. En la segunda, el cuadro gaditano fue un tsunami que terminó por agotar la férrea resistencia de un equipo que había colocado las murallas de Melilla.

Claudio Barragán apostaba por el que puede ser considerado como once de gala con la excepción de Tomás por el lesionado Andrés Sánchez -esguince de tobillo- en el lateral izquierdo. Como era de esperar, Servando y Fran Machado regresaban al equipo tras cumplir castigo federativo -acumulación de amonestaciones- y el técnico alineaba a Juanma Espinosa desde el inicio después de haber sido suplente una semana atrás en el terreno de La Hoya Lorca.

Desperdiciaban los anfitriones una clara ocasión en el primer minuto para inaugurar el marcador que hubiera supuesto un golpe psicológico a un adversario valiente. Juanma Espinosa recibía el balón solo en el costado derecho del área pero definía de manera defectuosa con un disparo que se iba por encima del larguero. El jiennense demostraba por qué no ha marcado ni un solo gol esta temporada.

La paciencia emergía como principal argumento de los amarillos para tratar de desarbolar a un rival ordenado que anunciaba que no lo iba a poner nada fácil. Tocaban los locales en busca de las bandas y por el centro con enganche en tres cuartos, unas veces Airam y otras Jona. Se asociaban con acierto en ataque, a veces con brillantez, y las ocasiones, clarísimas, se sucedían una tras otra, aunque sin la merecida recompensa perseguida con tanto ahínco.

Un centro chut envenenado de Tomás a punto estaba de colarse en la portería de Álvaro (minuto 7) poco antes de que Juan Villar (en el 12), completamente solo en boca de gol tras centro de Jona, enviase fuera uno de esos remates que él siempre suele poner dentro. Con todo favor cerca del arquero, aunque un poco escorado, mandaba el esférico al lateral de la red.

Más clara todavía era la siguiente oportunidad (minuto 16), cuando Nando sacaba en línea de gol un remate con la punta de la bota de Jona. La jugada continuaba y tanto jugadores como aficionados locales reclamaban penalti por una supuesta mano de un defensor.

No daban con la tecla los hombres de Claudio, que después del arreón inicial se enredaban en imprecisiones ante un rival acomodado en su terreno. Apretaban en la recta final del primer acto en busca de un gol de efectos balsámico que no terminaba de llegar. Los amarillos habían dejado escapar sus mejores ocasiones no sin antes reclamar un nuevo penalti por otra mano dentro del área (minuto 42). El descanso irrumpía con el marcador intacto poco después de que Garrido se tuviese que marchar lesionado, sustituido por Nacho Navarrete. Los méritos acumulados por los locales se habían quedado en nada frente a un Melilla protector eficaz de su área aunque incapaz de inquietar los dominios de Aulestia.

Todo estaba por resolver en la segunda mitad. El Cádiz estaba obligado a apretar aún más porque no era cuestión de dejar escapar puntos de casa a estas alturas de la temporada. El partido se movía en los parámetros que más interesaba a los visitantes, dispuestos a firmar el empate desde el pitido inicial, pero los gaditanos no habían dicho la última palabra.

Claudio movía a sus hombres en ataque y Airam se escoraba a la derecha para moverse Juan Villar por el centro. El arranque se la segunda se asemejaba al de la primera, con una clara ocasión del onubense (minuto 51) que no acababa en gol gracias al acierto de Álvaro, que despejaba el duro lanzamiento del atacante. De nuevo aparecía el 7 del Cádiz (en el 54) para dibujar una vaselina lejana ante la salida en falso del cancerbero que se perdía por poco por encima de larguero.

El dominio de los gaditanos era abrumador. Se lanzaban a tumba a abierta a por el triunfio y acorralaban al adversario, pero el gol no llegaba ni por asomo. Imposible si se fallan ocasiones tan claras. Los amarillos tiraban del imaginario catálogo del mal remate porque todo lo bien que hacían para fabricar las jugadas lo estropeaban a la hora de meter la pelota dentro de la portería, que es lo que al final cuenta.

El balón paseaba de manera continua por el área melillense sin mayor novedad. En el 57, Nando taponaba el disparo de Jona dentro del área, cuatro minutos antes de que Chota, recién ingresado, sacara de cabeza un remate de Jona camino de la portería con el arquero ya superado.

En el 63, otra vaselina, esta vez de Jona, rozaba el palo cuando en la grada se cantaba gol. No había manera, ni cuando Airam, cinco minutos más tarde, solo en el segundo palo, remataba fuera con la bota izquierda con todo a su favor para marcar. Tanto error en la definición condenaba a los locales a un sufrido final de encuentro. La sombra del empate se agigantaba por momentos. Navarrete se unía a la tentativa con un misil raso que rozaba el poste en el 75, justo un minuto antes de la jugada clave del partido que inclinaba por fin la balanza a favor de los anfitriones. Juan Villar se internaba dentro del área y era derribado por Richi. El árbitro decretaba penalti y Jona se encargaba de transformar la pena máxima no sin suspense porque el balón entraba en la portería después de que tocara el guardameta. El gol subía al marcador con la misma incertidumbre con la se había desarrollado el partido.

El malagueño elevaba a 16 su cuenta anotadora y guiaba el triunfo del líder, que no sólo no sufría para sumar los tres puntos sin que además ampliaba la ventaja con un golazo de libre directo firmado por Kike Márquez.

El Albacete venció a la Ponferradina desde el punto de penalti


http://www.albaceteabierto.es/albacete-noticias/item/10631-albacete-ponferradina-al-descanso-empate-a-un-gol

El Albacete se impuso de manera merecida (2-1) a la Ponferradina, con dos goles de penalti de un Rubén Cruz que volvía al once inicial y lo hizo de la mejor forma posible. Los tres puntos sacan a los de Luis César Sampedro de la zona de quema y lo más importante, en una semana hay otro partido en casa contra el Sabadell en el que el Alba no debe fallar.

El choque comenzaba muy igualado con ambos rivales tanteándose, pero fue el Albacete el que pudo adelantarse en el marcador a los 10 minutos con una doble ocasión clarísima. Moutinho le roba la cartera y se adelanta al lateral derecho, encara portería algo escorado y dispara raso con el interior del pie derecho. Arrizabalaga no logra detener, el cuero se queda muerto y entre Camille y Alan Baró, logran despejar en la línea cuando Keko se disponía a empujar. El rechace cae para Antoñito que centra al segundo palo y Moutinho salta más que los centrales, para mandar de cabeza fuera.

El propio Moutinho, muy activo durante los primeros 45 minutos, tuvo también el gol a los 11 minutos. El extremo recortaba en el pico del área a su par y con el interior de su diestra, enviaba a las manos del meta berciano.

Al cuarto de hora el punto de atención se centraba en las gradas. La afición blanca mostraba pancartas en contra de la liquidación del club y todo el Belmonte aplaudió con gritos de “queremos solución, no liquidación. Tal vez la ovación sirvió para que el equipo saliera a la contra con mucho peligro, porque Antoñito centraba raso a la frontal, donde aparecía Portu para enviar de primeras desviado.

El Alba estaba siendo muy superior a la Ponferradina, pero la falta de puntería en los metros finales hicieron que no se adelantara antes en el electrónico. A los 23 minutos, de nuevo gran jugada en ataque de los blancos. Antoñito para Edu Ramos, este busca a Keko con un pase milimétrico al interior del área, y el extremo recorta ante Camille. Su disparo con la zurda buscando la escuadra, sale fuera por poco.

El Albacete encontraba finalmente el gol que tanto andaba buscando, cuando pasban tres minutos de la media hora. Keko hace una jugada personal, ingresa en el área y Alan Baró lo derriba. El árbitro no duda un segundo para señalar los 11 metros. Rubén Cruz lanza el penalti raso, pegado al palo derecho y supera a Arrizabalaga, a pesar de que el meta estuvo cerca de pararlo (1-0).

Había costado mucho adelantarse, pero la alegría sólo duraba cuatro minutos. La Ponferradina en su primer acercamiento peligroso, lograba la igualada. Tete controlaba por la derecha, sacaba un magnífico centro con el exterior de su pierna izquierda al corazón del área y Jonathan entrando sólo, saltaba con potencia para picar de cabeza a la derecha de Dorronsoro (1-1).

Tete estuvo muy cerca de hacer el (1-2) en la jugada siguiente, pero el ex del Alba entraba hasta la frontal y su zurdazo salía desviado, rozando el palo. El Alba intentó en alguna ocasión más llegar con peligro, pero varios centros de Mou y Keko, no encontraron rematador. Al descanso se llegaba con el empate a un tanto.

Victoria trabajada
Si el Albacete había sido mejor en la primera mitad, también fue superior en los segundos 45 minutos. Eran los blancos los que buscaban hacerse con la posesión, mientras la Ponferradina salía a la contra con mucha verticalidad, buscando a Tete, que hoy fue su mejor hombre.

La primera ocasión tras la vuelta de vestuarios se hizo esperar. Era el minuto 61, cuando cuando una internada de Moutinho hasta línea de fondo, terminaba con un potente centro al área pequeña y el cuero se paseaba por delante de la portería, sin encontrar rematador. Keke estuvo cerca de llegar en el segundo palo.

José Manuel Martínez no se conformaba con el empate y sacaba en el 62 al pichichi de su equipo, el delantero Yuri, que hoy había sido suplente. Pero era el Alba el que continuaba insistiendo. Un centro de Antoñito desde la derecha, lo remataba de cabeza Portu fuera.

En el minuto 70, llagaba la jugada que finalmente ha servido para desequilibrar la balanza. Rubén Cruz controlaba en el área, intentaba un giro sobre Gaztañaga y el defensa no tuvo más remedio que frenar al andaluz en falta. De nuevo el colegiado señalaba el penalti y de nuevo la misma ejecución que el anterior. Rubén Cruz con pierna izquierda, lanzaba a la derecha y superaba al meta visitante para poner el (2-1).

Ambos entrenadores movían los banquillos para buscar aire en sus equipos. El Albacete no pasó por mayores apuros en lo que restaba de choque, e incluso Chumbi que había entrado minutos antes, fallaba un gol cantado en el 89. Gran jugada de Keko por la derecha, centra al área pequeña y el delantero se hace un lio y remata mal.

Aún pudo dar la Ponferradina un susto en el 93 en una falta innecesaria de Antoñito en la frontal, pero quedaba en nada, tras la mala ejecución del centrocampista de la Ponfe. Al final, victoria justa y merecida del Albacete, que sirve para que los blancos salgan del descenso. Ahora el Alba tiene un margen de dos puntos con el Barcelona B, mientras que también adelanta al Tenerife a pesar de estar igualados a 29 puntos.

FICHA TÉCNICA
Albacete: Dorronsoro, Antoñito, Carlos Moreno,Pulido, Miguel Núñez, Edu Ramos, Diego Benito,Keko, Moutinho, Portu y Cruz. En el minuto 79 entró César Díaz por Moutinho; en el minuto 83 salió Mario Ortiz por Diego Benito, y en el 86 entró Chumbi por Rubén Cruz.

Ponferradina: Kepa Arrizabalaga, Carpio, Gaztañaga, Berrocal, Sobrino, Jonathan, Alan, Acorán, Andy, Tete y Camille. En el minuto 62 entró Yuri por Rubén Sobrino; en el minuto 66 entró Melero por Tete, y en el minuto 76 sale Rueda por Alan Baró.

Goles: 1-0, m. 33, Rubén Cruz, de penalti. 1-1, m. 38, Jonathan. 2-1, m. 70, Rubén Cruz, de penalti.

Árbitro: Figueroa Vázquez, Colegio Andaluz. Amonestó a los locales Antoñito y Núñez; y a los visitantes, Berrocal y Alan Baró.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 27 de la Liga Adelante. Disputado en el Carlos Belmonte ante 8.354 espectadores.

El fútbol vuelve a tropezar con la ley, interesante artículo de opinión de Julián García Candau


http://www.laopinioncoruna.es/deportes/2015/02/28/futbol-vuelve-tropezar-ley/932129.html

Por su interés, reproducimos este artículo de opinión del periodista Julián García-Candau.

Los dirigentes del fútbol español y la legislación vigente nunca se han llevado bien. Ahora, de nuevo, las mandamases de las federaciones autonómicas, bajo el manto de la Federación Española, se han plantado ante el proyecto de la Ley de Emprendedores que obliga a incluir en la Seguridad Social a empleados aunque sean con contrato a tiempo parcial. Ya de antiguo existían los llamados "empleados fijos discontinuos", los porteros, que solamente trabajan unas horas cada quince días. Se trata con la nueva fórmula de que cuantos perciben salarios de los clubes coticen y no se encuentren en el limbo de quienes, posteriormente, no tienen derechos de ningún tipo.

La Ley de Emprendedores es proyecto del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. No es cuestión que haya sido promovida por el Consejo Superior de Deportes contra quienes se actúa con el anuncio de huelgas regionales. Desde el ministerio se argumenta que en situación similar a la del personal deportivo están una serie de oficios como camareros, que únicamente trabajan lo fines de semana o, a veces, circunstancialmente cuando son contratados para servir en una boda o evento similar. Desde el ministerio se incluye a los modernos tertulianos como trabajadores por cuenta ajena, pero no sujetos a un número de días y horas concretas.

El asunto es complejo porque los clubes de categorías de aficionados retribuyen en la mayoría de los casos de manera casi simbólica. Para muchos clubes, que no tienen otros ingresos que los que proporcionan los propios directivos, resulta complicado incluir en la Seguridad Social a entrenadores que trabajan más por afición que por el salario.

El asunto se ha gangrenado entre otras razones porque Ángel María Villar, presidente de la Federación Española, y Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, a quien muchos dirigentes consideran un intruso, un advenedizo, hace tiempo que no congenian y discrepan constantemente. En medio está el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, a quien las gentes del fútbol, en general, consideran adversario y, además, amigo y benefactor de Tebas.

En pleno fragor de la batalla se ha sacado a la luz el caso del futbolista Cristian Hernández (exjugador del Daimiel CF), que al cabo de diez años en el Ascó de Tarragona, de Tercera División, tras grave lesión y retirada, se ha encontrado con que no tiene derecho a nada porque nunca ha estado afiliado a la Seguridad Social. El jugador, según opiniones de juristas, ganará el pleito y seguramente, como consecuencia, habrá larga lista de jugadores que tratarán de averiguar su situación y habrá pleitos para regularizar las anomalías.

La defensa de los derechos de los profesionales es tan antigua que en la final de Copa de 1936, en que el Madrid ganó al Barcelona en Mestalla, en la cena hubo jugadores, Quincoces y Zamora, reclamaron el cambio de normativa que obligaba a los futbolistas a pertenecer a un club mientras este así lo decidiera.

Por falta de pago del Jaén, entonces en Primera, José Cabrera Bazán extremo izquierda, se negó a jugar un domingo si no le pagaban y acabó en la cárcel por orden del gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, que era quien mandaba. Cabrera Bazán, posteriormente catedrático de Derecho Laboral, defendió a Joaquín Sierra Quino, que pretendió salir del Betis y le aherrojaba la fórmula que no había sido derogada. Quino consiguió salir y fichar por el Valencia. La norma del simple aumento del quince por ciento del salario, que daba todas las ventajas al club, no fue abolida inmediatamente. Tardó unos años y se consiguió con la creación de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).

En España hubo cuatro huelgas y todas ellas acabaron con la victoria de los futbolistas. Desde 1979, lucharon por la afiliación a la Seguridad Social, por la abolición del derecho de retención, por el límite de edad de 23 años para los jugadores de Tercera, como se trató de imponer, y también por el compromiso de que las deudas de los clubes fueran pagadas. Este acuerdo prevalece y por ello cada temporada, al final de la misma, hay buen número de denuncias de impagos que condenan al descenso de categoría del club, sino se satisfacen y al pago de prisa y corriendo. Una de las huelgas la promovieron los jugadores de Primera para proteger a los menos beneficiados del oficio. Uno de los dirigentes sindicales de aquellos años fue Vicente del Bosque, quien siempre fue solidario con los desfavorecidos.

ADICIÓN AL ARTÍCULO
Recordamos a los aficionados del Daimiel que una de las causas de que el Daimiel CF dejara de competir fue la pérdida del juicio en donde los exjugadores del club Xoan Amor y Rubén Pascual reclamaban que se les reconociera relación contractual con el Daimiel y, por tanto, la obligatoriedad de haberles afiliado a la Seguridad Social. Como el Daimiel no los tenía dados de alta (ni a ellos ni a ningún otro jugador, lo mismo que ningún club de Tercera) la Seguridad Social reclamó al Daimiel una serie de cantidades económicas inasumibles para el Daimiel CF, tanto de cuaotas de afiliación como los costes derivados de las lesiones y minusvalías generadas a los dos futbolistas. Aquello fue el motivo de todas las penurias económicas y embargos que dieron al traste con la continuidad del histórico Daimiel CF.

A punto de dar la campanada (2-1)


Hubiera sido un triunfo sonado, incluso un punto de oro, pero se quedó en una derrota calificada como lógica dada la entidad de unos y otros. Pero eso sí, el Daimiel hizo sufrir al Quintanar del Rey en su propio campo, y lo hizo hasta el minuto 45, cuando Francis enviaba incomprensiblemente un balón al larguero cuando todo el mundo cantaba gol, y el rechace, rematado de cabeza por Jona, era salvado de forma inverosímil por Ione, el canario portero de los conquenses.

El empate hubiera sido un justo premio para un Daimiel que planteó un partido físico, como es el Quintanar del Rey, que verdaderamente apenas creó peligro en el área de Astillero, porque, pese al dominio local, el Daimiel defendió casi de forma perfecta a los verdiblancos, que, una vez más, lo fiaron casi todo a su enorme fortaleza y potencia en el balón parado.

Es curioso, pero el Daimiel perdió en el Nuestra Señora del Carmen con un gol a balón parado, a la salida de un córner, y un gol en propia meta de Fernando. En Quintanar fue muy parecido. El empate, llegaba tras un saque de banda con prolongación, casi un córner, y la derrota, con un desafortunado gol en propia puerta de Jony. No, no tuvo nada de suerte el Daimiel en San Marcos, aun reconociendo que tras el 1-1 los blancos pasaron por su peor momento, con balón al poste incluido.

El gol de Sergio, 18º en su cuenta particular, de penalti en el minuto 24 hizo soñar durante muchos minutos con puntuar en un campo complicadísimo. Sólo decir que con el de Sergio, los conquenses sólo han recibido cinco goles en su terreno de juego. Marcar ya fue una proeza, pero haber conseguido dos, ¡ay ese balón al larguero en el 95! hubiera sido antológico. Ningún visitante lo ha hecho esta temporada en San Marcos.

Queda el hecho de la solidez defensiva del Daimiel, tanto ante el Manzanares como ante el Quintanar del Rey, dos equipos de Fase de Ascenso, a pesar de las bajas en defensa que asolan al equipo.

Hay que seguir luchando y sumar puntos para evitar las tan temidas cuarta y quinta plaza que penalizan con el descenso por lo mal que lo han hecho otros. Pero así está la normativa que se aplican los propios clubes y que nadie parece decidido a poner en entredicho, por lo que los arrastres seguirán siendo moneda común en esta Territorial y no caben las lamentaciones, porque, insisto, son los propios clubes los que así lo deciden cuando se reúnen en Asamblea.

Toca apechugar, ganar los partidos propios y seguir mirando de reojo a lo que pase en la Segunda B.

FICHA TÉCNICA
2 QUINTANAR DEL REY:  Ione, Tévar (Pablo García, min. 65), Acoidán, Acai (Juanan, min. 65), Pablo Buendía, López, Bolero, Dailos, Matías, Diego y Raúl (Jose Mari, min. 80).

1 DAIMIEL: Astillero, Aarón, Negrete, Jony, Ricardo, Javivi, Cala (Jona, min. 50), Jesús, Sergio (Francis, min. 85), Párraga (Adri, min. 68) y Fernando.

ÁRBITRO: Ruiz Alonso. Enseñó tarjetas amarillas los locales Acai y Bolero y al visitante Cala.

GOLES:
0-1, minuto 24. Sergio, de penalti
1-1, minuto 73. Dailos.
2-1, minuto 82. Jony, en propia meta.

INCIDENCIAS: Municipal San Marcos con unos 400 espectadores.

domingo, 1 de marzo de 2015

Como era de esperar, el Comité de Competición sancionó a los expulsados del Puertollano ante el Almagro


Tras varios días en los que el Comité de Competición pidió informes a los implicados, la sentencia llegó y lo hizo de la forma en que la mayoría esperaba, con sanción de dos partidos para los jugadores del Puertollano, Casero y Rodri, más el preparador físico Pablo Antonio Rubio.

Básicamente el Comité de Competición viene a decir que por mucha razón que tuvieran los jugadores del Puertollano en sus protestas, éstas están fuera de lugar y que las expulsiones, expulsiones son y por tanto, acarrean partidos de sanción. En los tres casos, son dos partidos de sanción.

Ahora el interés se centra en saber cuál será la actitud del Comité de Competición ante el manifiesto error técnico en la aplicación del Reglamento (ojo, nada que ver con error de apreciación en una jugada cualquiera) que tuvo el colegiado del partido Puertollano-Almagro, Campos García. Y es que Campos García mostró dos tarjetas amarillas a Ivanchu, jugador del Almagro, por lo que debió ser expulsado en el minuto 83, pero el árbitro no lo expulsó, con lo que Ivanchu siguió sobre el terreno de juego. El propio colegiado lo reconoce en el acta del partido en cuestión.

Campos García, por tanto, no aplicó el Reglamento en un momento en el que el Puertollano debía lanzar el penalti que cometió Ivanchu, con 1-1 en el marcador, y el Almagro debiéndose haber quedado con nueve sobre el rectángulo de juego. Al final el partido acabó 2-2.

Lo que ocurra con la impugnación de estos hechos por parte del Puertollano es una incógnita pero lo que es seguro, y ateniéndose al Código Disciplinario de la Federación Española, es que Campos García estará sancionado de cuatro a seis jornadas sin arbitrar por cometer una falta grave tipificada en el artículo 138.2b del citado Código.

Continuará...