Se pudo dar cualquier resultado en Almagro. Hubo ocasiones clarísimas para ambos equipos. Habrá quien se quede con las locales, cuatro clarísimas (una en fuera de juego) abortadas por Astillero. Y habrá quien se quede con las del Daimiel, otras tres de Raúl Martín, con lanzamiento al larguero incluido, y un gol anulado por supuesto fuera de juego en el minuto 12 de partido, más un remate de Rubio con todo a favor, que le da mal. Amén de la ocasión increíble que dispuso el propio Rubio en el minuto 93 para empatar el encuentro, sin portero ni nadie que le molestara. Lo más justo hubiera sido el empate.
En cuanto a los incidentes del final del partido, en los que el entrenador del Daimiel CF, Paco García-Moreno, denuncia haber sufrido una agresión por alguien no identificado, los abordaremos al final de la crónica. Un muy lamentable colofón a un partido tenso, de derbi, pero en el que no había llegado la sangre al río.
A la sexta, la vencida para el Almagro
Se notaba en el ambiente que se le tenían muchas ganas deportivas al Daimiel en Almagro. Los encajeros llevaban cinco partidos de Liga consecutivos sin ganarle al Daimiel (dos empates y tres derrotas), además de que en la temporada pasada perdieron "la final" por jugar la promoción de ascenso a Tercera división. Eso, más el 3-0 de la primera vuelta, hacía repito, que el Almagro afrontara el encuentro con mucha intensidad que se transmitía también desde el banquillo y la grada. Como se suele decir, al Daimiel le esperaban en Almagro y en el ambiente se palpaba con mucha claridad cierta sed de venganza.
Técnicamente no fue un partido bueno. Más bien fue táctico. En eso le ganó la partida Dario a Paco, sobre todo en la primera parte, donde el Almagro, con un juego más directo que el Daimiel, supo buscar la espalda a los defensores daimieleños, muy adelantados y lentos en el retroceso. Pero la posesión del balón estuvo muy igualada.
Gol anulado al Daimiel, a instancias del línea
Tras un primer disparo desviado del local Miguelillo, llegó la acción más polémica del partido, que fue clave, dado que aquel equipo que se adelantara en el marcador iba a tener muchísimo ganado dada la igualdad real que existía sobre el terreno de juego. Francis botó una falta lateral a la que remató Jesús al fondo de las mallas adelántandose a la acción de los defensas y portero. Desde nuestra posición es imposible determinar si había fuera de juego o no, pero el asistente levantó el banderín, llevando el murmullo a la grada, síntoma cuando menos de duda en la acción, y desde luego también alivio local. Una acción que pudo resultar determinante para el devenir final del partido.
Astillero, espectacular
El Daimiel quería salir con el balón desde atrás, pero verdaderamente no encontraba conexión en el centro del campo. Por tanto se abusaba en ocasiones del pelotazo largo donde los defensas almagreños llevaron las de ganar. Por su parte el Almagro tenía las ideas más claras. Cortar en el centro del campo y lanzar rápido balones entre la defensa blanca para ganar en velocidad. Así llegaron las tres ocasiones claras de los locales. La primera en el minuto 27, en una arrancada de Álex, en clarísimo fuera de juego, muy protestado por los visitantes, que se quedó solo ante Astillero, pero el meta adivino la intención y abortó el peligro.
La segunda llegaba sólo tres minutos después. De nuevo balón a la espalda y es Mario el que se queda solo ante Astillero. El delantero quiere hacer una vaselina, pero el portero lo adivina, saca una mano y desvía la trayectoria del balón, que le cae a Mario quien con la cabeza remata a puerta y es Rubio el que saca bajo palos enviando a córner.
Y la tercera fue de nuevo para Álex. Otra vez rompe a la defensa en velocidad y se planta ante Astillero, y otra vez el portero le gana la partida al espigado delantero local. Corría el minuto 41. Antes de esta acción, vino la mejor ocasión daimieleña en este periodo, al margen del gol anulado. Una jugada de Eduardo por la izquierda que cede atrás a Rubio en inmejorable posición para fusilar a Alberto. Pero el defensa le dio mal y le salió un globo por encima del larguero. Fue una premonición de lo que le iba a volver a pasar al defensa en el minuto 93.
Tras el descanso el Almagro volvió a toparse de bruces con Astillero. Fue a la salida de una falta que remató David de cabeza y no se sabe cómo Astillero sacaba ese balón que parecía que entraba sin remisión. Incluso el rechace que le caía al propio David, lo volvía a despejar con el cuerpo el meta tapando toda la portería.
Las sensaciones en el Daimiel eran malas en ese momento porque el Almagro se imponía en el centro del campo y robaba el balón con suma facilidad. Fue en tonces cuando Paco García-Moreno puso en liza a Raúl Martín. Todo cambió. El Daimiel, que jugaba fuera de casa, pasó a tener mucho más control del balón en la parcela ancha, el Almagro dejó de merodear por el área de Astillero, y llegaron las ocasiones claras del Daimiel.
La primera fue a poco de entrar Raúl Martín en el terreno de juego. Se escapa de la defensa y se planta ante Alberto. Lo dribla, pero el el esférico se le va un poco largo y se queda casi sin ángulo de tiro desperdiciando la clara ocasión. Después, en el 63, puso a prueba de nuevo al portero local, volvía a ganar la espalda de los defensas y con un durísimo trallazo obligaba a Alberto a tocar lo justo para que la pelota saliera a córner.
Balón al larguero de Raúl Martín
Y la mejor llegaba en el minuto 70. Una falta, quizá un tanto lejana, la preparó el propio Raúl Martín que de potente tiro estrellaba el balón en todo el larguero. Es la segunda falta, en dos partidos consecutivos, que se le marcha al larguero a Raúl Martín. La posesión del balón era daimieleña y el partido parecía estar controlado. El Almagro siguió con su táctica de presión y tratar de buscar rapidez. Y así llegó el gol.
El Almagro perdió todo el tiempo del mundo. Hubo dos hombres que tuvieron que ser atendidos por calambres; Alberto recibió amarilla por ralentizar el juego; y el delegado de campo, cuando salía un balón, depositaba otro en el terreno de juego donde él estaba (no lo enviaba donde se tenía que reanudar el juego) con lo que tenía que ir siempre un jugador daimieleño a por la pelota y lanzarla a su sitio, con la consiguiente pérdida de tiempo. Argucias típicas para perder tiempo.
Lo más lamentable, de ese aspecto, fue cuando el árbitro le requirió un balón al delegado y no se lo dio. Luego le llegó a un jugador daimieleño el que había salido fuera (lo devolvió el público); el árbitro dio orden de sacar y fue entonces cuando el delegado volvió a meter otro balón en el terreno de juego, lo que originó una amonestación al delegado.
Increíble ocasión de Rubio
El árbitro descontó cinco minutos, de los que apenas se jugó nada (Darío realizaba otros dos cambios en el descuento) pero el Daimiel la tuvo clara y meridiana para empatar. Fue a la salida de un córner, tras una prolongación, el esférico le caía a Rubio, a unos dos metros de la línea de gol y sin portero, pero el defensa, tal y como le había pasado en el primer tiempo, metió demasiado la puntera, y le salió un globo que rozó el larguero. Desesperación en los visitantes que veían que el empate llegaba claramente en esa jugada. Hubiera sido un empate a uno muy justo, porque el Daimiel se lo mereció por ocasiones.
Después, en el 95, llegaba la puntilla almagreña. Con el Daimiel volcado, y otra vez al contragolpe, Chule marcó con gran calidad de vaselina ante la desesperada salida de Astillero que nada pudo hacer en esta acción. Por como se celebró el gol y el triunfo, estaba muy claro que el Almagro esperaba este partido a conciencia y al final, a la sexta en tres temporadas, conseguía vencer al Daimiel.
Incidentes lamentables en los vestuarios y en la grada
Al final fuimos testigos de incidentes muy lamentables y de la denuncia del entrenador del Daimiel CF, Paco García-Moreno, que recibió una agresión en la antesala de vestuarios, cuando ya "lo gordo" había terminado, y por lo cual recibió las disculpas de varios directivos del Almagro.
Lo que pudimos ver fue una fuerte "colleja" del almagreño Álex al daimieleño Raúl Martín. Entonces jugadores de ambos equipos evitaron males mayores y todo parecía calmado. Sin embargo los hechos se precipitaron cuando, de repente, Raúl Martín entró raudo a la bocana de los vestuarios, donde ya estaba Álex, a saber con qué intenciones. Desconocemos el porqué de esa inesperada reacción de Raúl Martín, y se desencadenaron fuertes discusiones entre jugadores, personal de ambos equipos así como personas que por allí estaban. No existía Fuerza Pública alguna.
Mientras tanto vimos como el directivo del Daimiel CF, Javier Fisac, que estaba en todo momento en la grada, grababa las imágenes con su móvil, algo que suele hacer en todos los partidos. Fue recriminado por hasta cuatro personas, que, querían impedir que grabara e incluso vimos como trataron de cogerle el móvil. Javier Fisac abandonó su sitio y fue perseguido por tres personas hasta que les perdimos por detrás de la grada. El propio Javier Fisac confirmaba más tarde que había recibido golpes y que pudo mantener su teléfono móvil.
Lo cierto es que cuando fuimos a realizar la entrevista a Paco, sin tener conocimiento de lo que había pasado, el técnico estaba muy desolado y acompañado por tres directivos (o colaboradores) del Almagro que se disculparon. Paco y el entrenador, Santi, trataron de que el Almagro identificara al presunto agresor por si había lugar a interponer alguna denuncia, pero en ese momento no fue posible y fue cuando indicaron que tomarían medidas internas.
Por otro lado, echamos en falta la presencia de directivos del Daimiel CF en la antesala de los vestuarios, y haber acompañado al equipo, a jugadores y cuerpo técnico en esas difíciles circunstancias hasta haber abandonado el recinto deportivo.
En definitiva muy triste colofón para un partido que es cierto que fue tenso e intenso, pero en el que en ningún momento llegó la sangre al río.
FICHA TÉCNICA
2 ALMAGRO: Alberto, Ramírez, Ángel, Borondo, Mario (Chechu, min. 94), Jorge, Salva (Angelillo, min. 91), Miguelillo (Chule, min. 64), Álex, Félix y David (Barrera, min. 78).
0 DAIMIEL: Astillero, Jaime Núñez, Rubio, Jesús, Eduardo (Juan, min. 73), Francis, Martínez (Raúl Martín, min. 52), Ángel (Cala, min. 80), Bernal, Sergio e Ismael.
ÁRBITRO: Yébenes Canuto, asistido en las bandas por Merino Manzano y Pardo Garrido. Un arbitraje bastante bueno en un partido con mucho juego subterráneo. Alguna tarjeta por protestar se le quesó en el tintero y la enorme duda del gol anulado al Daimiel a instancias de su asistente. Mostró amarillas por el Almagro a Salva, Félix, Mario, Álex, Chule, Alberto y al delegado de campo. Por el Daimiel la vieron Eduardo, Ismael, Cala y Raúl Martín.
GOLES:
1-0, minuto 78. Barrera.
2-0, minuto 95. Chule.
INCIDENCIAS: Campo de Fútbol Manolo Trujillo. Buena entrada en tarde con excelente temperatura. Lamentables incidentes al final del partido con denuncia de una agresión al entrenador del Daimiel CF, Paco García-Moreno.
